Soy Joel, de la bioquímica a las finanzas… y siempre aprendiendo
Versión corta, para los que van con prisa
Soy bioquímico cubano, emigrante en Canarias y pequeño inversor que empezó desde abajo: almacenes, hostelería y empacadoras de plátanos.
Hoy pongo toda esa experiencia, y mi formación científica, al servicio de otros hispanohablantes que quieren entender su dinero y construir patrimonio poco a poco.
Me llamo Joel.
Soy licenciado en Bioquímica por la Universidad de La Habana y durante años mi mundo fueron los laboratorios del Polo Científico de La Habana, donde trabajé como cualquier otro científico: con rigor, datos y curiosidad.
Pero mi vida no se quedó en la ciencia académica.
Por necesidad y por responsabilidad familiar, mi camino ha sido mucho más largo, más caótico y, precisamente por eso, más parecido al de la mayoría de las personas que hoy se preguntan cómo empezar a ahorrar e invertir.
Caibarién: diez años siendo “el que resuelve”
Entre 2010 y 2020 viví y trabajé en mi pueblo natal, Caibarién, provincia de Villa Clara, en Cuba.
Allí monté una pequeña oficina en casa y me convertí en lo que muchos necesitaban: el que resuelve.
- Preparaba papeleos e informes para todo tipo de trámites.
- Hacía fotos, traducciones y escritos.
- Daba repasos y clases particulares a estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato.
- Ayudaba con pagos de servicios de teléfono e internet.
- Monté un pequeño negocio de misceláneas, comprando en Latinoamérica y vendiendo en Cuba para poder sostener a mi familia.
No era un “negocio bonito de Instagram”.
Era supervivencia, creatividad y servicio: escuchar problemas, entenderlos y buscar soluciones prácticas.
En esos años nacieron mis hijos y comenzó un proyecto vital clave: sacar a toda mi familia de Cuba. Tardé cinco años en conseguirlo y fui el último en montarme en el avión. Juntos llegamos a Canarias en plena pandemia.
Emigrar a España: empezar desde abajo… otra vez
Llegar a España fue volver a empezar desde abajo.
Trabajé en hostelería.
Trabajé en una empacadora de plátanos.
Pasé por los mismos miedos e inestabilidades que conoce cualquiera que emigra con responsabilidades familiares.
Pero hubo algo que nunca abandoné: estudiar. Mientras trabajaba, seguía formándome, leyendo, tomando cursos online y tomando notas. Poco a poco fui reconstruyendo mi futuro posible.
Un día entendí algo clave:
Podía dar mucho más.
Podía reorientar mi vida profesional.
Y todo lo que había vivido y aprendido tenía valor… si lo ponía al servicio de los demás.
De ver los mercados desde lejos a participar en ellos
Desde la universidad me fascinaban los mercados financieros.
Me los explicaron como si fueran organismos vivos: se comportan como sistemas complejos que nacen, crecen, se adaptan, enferman y se recuperan. Como bioquímico, eso me marcó.
Durante años lo vi como algo lejano, reservado para “otros”.
Hasta que, hace un tiempo, me di cuenta de que:
- Las bases ya no me parecían tan extrañas.
- Podía ir entendiendo, escalón a escalón, cosas cada vez más complejas.
- Tenía disciplina, método científico y una enorme capacidad de estudio.
Hace unos dos años empecé a enfocarme seriamente en finanzas, apoyado además en otra de mis grandes pasiones: la inteligencia artificial.
Hace aproximadamente un año di el paso que lo cambia todo: empecé a invertir.
Entendí que lo tenía todo para comenzar, aunque mi capital fuera muy modesto.
Qué hago hoy como inversor (y como aprendiz permanente)
En este tiempo he ganado experiencia real, con mi propio dinero, en:
- Gestión pasiva de índices globales a través de ETFs.
- Inversión en índices como MSCI ACWI, Nasdaq 100, MSCI Europe, MSCI Asia, MSCI Pacific ex Japan, MSCI Small Cap, etc.
- ETFs de réplica de oro físico y ETFs ligados a Bitcoin.
- Criptomonedas como Ethereum, incluyendo staking.
- Exposición a bonos gubernamentales.
- ETFs de plata física.
- Experimentación inicial con private equity y el mundo de la inversión en empresas no cotizadas.
- Uso combinado de plataformas como Trade Republic y Interactive Brokers (vía Mexem).
Como friki de la geopolítica, la macroeconomía y la historia, quiero ir integrando cada vez más en mi trabajo:
- La teoría fractal aplicada a los mercados.
- El trading algorítmico y el análisis de datos.
- El uso de inteligencia artificial para entender mejor lo que pasa en el mercado y en la economía.
Antes lo veía como algo reservado a “genios de Wall Street”.
Hoy sé que, con método y humildad, es accesible también para quienes vienen de trabajos duros, cobran un salario normal y tienen familia a cargo.
Mi vocación: ayudar, pero educando
A lo largo de mi vida he ayudado a mucha gente a tomar decisiones:
- Alumnos que necesitaban apoyo.
- Personas con trámites complejos.
- Familias lidiando con papeleo y problemas cotidianos.
Siempre lo he hecho desde una posición horizontal:
- No soy el gurú que lo sabe todo.
- Prefiero ser el compañero de ruta que explica, pregunta, escucha y comparte lo que sabe.
- Aprendo también de las historias y las decisiones de los demás.
Hoy esa vocación toma una forma clara:
Comunicar, acompañar y participar en la construcción del patrimonio de otros hispanohablantes, mientras siguen siendo protagonistas de sus decisiones.
Por qué El Inversor Junior y por qué tú
El Inversor Junior es la forma que le doy a todo esto:
- Mi formación científica.
- Mis años de “gestor de todo” en Caibarién.
- Mi experiencia de emigrante en España.
- Mi camino como pequeño inversor.
- Mi obsesión por aprender, explicar y simplificar.
Creo profundamente que:
- Alguien que gana un salario mínimo,
- que tiene hijos, familia, padres ancianos y preocupaciones diarias,
- que llegó a otro país sin red,
puede ahorrar, puede invertir y puede cambiar su futuro financiero.
No de la noche a la mañana, pero sí en diez, veinte o treinta años… si empieza hoy, con un plan y acompañamiento.
Mi objetivo contigo es ese:
- Que entiendas lo que haces con tu dinero.
- Que veas los mercados como algo vivo, no como una lotería.
- Que sientas que formas parte de una Hispanidad Financiera…
Y ahora, ¿qué hacemos con esta historia?
Si te has visto reflejado en alguna parte de lo que has leído, me encantará acompañarte en tu propia ruta.
Lo importante no es haber vivido lo mismo que yo, sino decidir que tu historia financiera puede escribirse de otra manera a partir de hoy.